top of page
Buscar

La mujer que soy ahora

No quiero volver a ser quien era. Y no lo digo desde la herida. Lo digo desde la conciencia.




Hubo un tiempo en el que tuve que reconstruirme. Aprender a estar sola. A sostener silencios. A vivir sin sentir que me faltaba algo.


Ese proceso no fue rápido. Ni cómodo. Pero terminó.

No porque dejara de doler, sino porque entendí lo que tenía que entender.

Y cuando una mujer entiende, ya no vuelve atrás.


Hoy no estoy aprendiendo a ser otra. Ya soy distinta.


Soy una mujer que ama sin desaparecer. Que pone límites sin culpa. Que entiende que su valor no depende de cuánto aguanta ni de cuánto da.

Porque durante mucho tiempo nos enseñaron que querer era resistir. Y no. Querer también es elegir sin perderse.


Ya no vivo desde el miedo a perder. Vivo desde la certeza de que no quiero perderme.

Sigo siendo madre en todo lo esencial. Pero ya no me defino solo por ese rol. Sigo queriendo profundo. Pero no desde la necesidad.


No estoy en búsqueda. No estoy en ruptura. No estoy en transición.

Estoy en una etapa más firme. Más consciente. Más mía.

Y si tú también sientes que algo cambió por dentro aunque tu vida siga igual por fuera, no estás retrocediendo. Estás madurando.


No necesito demostrar nada. No necesito convencer a nadie. Ni siquiera necesito explicarme tanto.


No quiero volver a ser quien era porque ahora sé quién soy.


Y esa mujer no piensa retroceder.


El proceso ya pasó. Lo que queda ahora es vivir desde lo que aprendí.


Y eso también es libertad.

 
 
 

Comentarios


bottom of page